Encuentro sucede después de aprobación de $3.300 millones por parte del GORE para iniciar la primera etapa del proceso.
El gobernador regional de Arica y Parinacota, Diego Paco Mamani, sostuvo en Santiago una reunión de trabajo con el Presidente de la República, José Antonio Kast, con el objetivo de abordar y acelerar los procesos administrativos del inminente plan de erradicación y demolición del sector de Cerro Chuño. La cita se produce tras la reciente aprobación de 3.300 millones de pesos por parte del Gobierno Regional para iniciar la primera etapa de la estrategia de seguridad y sanidad.
Durante su agenda en la capital, la máxima autoridad regional también se reunió con la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert. El propósito de este encuentro fue despejar dudas, coordinar acciones tendientes a agilizar los trámites burocráticos y preparar todas las medidas operativas necesarias para iniciar la intervención en este emblemático sector con la máxima seguridad y planificación.
Al término de la jornada, el gobernador valoró la disposición del Presidente Kast para agilizar todos los procesos y asegurar que el plan comience lo antes posible, subrayando que la erradicación de Cerro Chuño es uno de los problemas más urgentes que la región ha arrastrado por décadas y que hoy comienza a ver soluciones reales.
“Hasta el día de hoy, ningún gobierno había dado la señal correcta con el objetivo de poder erradicar Cerro Chuño, que a todos nos afecta. De todas las personas que están ahí, la gran mayoría son migrantes ilegales, que están viviendo gratis, no pagan luz, no pagan agua. El agua la paga Serviu, la luz la paga la Municipalidad de Arica”, enfatizó la autoridad regional. Además, recordó la grave situación de seguridad en la zona, detallando que en algún momento las familias pagaban sumas de hasta 250 mil pesos mensuales por vivienda a grupos delictuales, financiando el crimen organizado en la región.
Para el jefe regional, avanzar con decisiones difíciles es un acto de estricta justicia hacia las familias ariqueñas que viven en los alrededores. “Mientras en Cerro Chuño prolifera el abandono y el crimen organizado, a su alrededor viven ciudadanos chilenos que pagan su arriendo o dividendo, y que durante años han tenido que soportar, primero, el dolor de vivir cerca de un sector contaminado con polimetales y, posteriormente, lidiar con la delincuencia”.



